|
La ciudad de Buenos Aires
es un distrito político especialmente codiciado, y la
lucha por la jefatura de gobierno siempre garantiza una campaña
publicitaria feroz.
Aníbal
Ibarra salió a la cancha "con los tapones de punta"
en dos afiches preocupantes: "Para
defender la ciudad" y otro con un obelisco y un código
de barras que decía "No te vendas Buenos Aires".
Llama la atención el uso de esta estrategia admonitoria
que viene bien para rastrillar indecisos en un fin de campaña,
pero no suele usarse al comienzo. Otra cosa sugestiva -en la
que nadie reparó- es
que estas primeras piezas estaban firmadas por el Frente Grande,
en tanto las siguientes las rubricó "Fuerza Porteña".
Para
más, en la folletería y los afiches "ibarristas"
no aparecían teléfonos, direcciones ni página
web que nos pudieran aclarar dudas básicas como ésta.
Todo
publicitario estudió que si un desodorante hace años
está en el mercado y no se sabe qué hacer para
que la gente lo siga comprando, sencillamente se modifica un
poco el envase y se le agrega la palabra "NUEVO!".
Es
un antiguo recurso, pero jamás se hubiera imaginado que
se lo traslade de modo lineal a la publicidad política
como en el "NUEVO IBARRA". ¿Será que
el creativo relacionó "Ibarra" con "desodorante
en barra", de la misma manera que antes pensó
en un "código de barras"? Muy lacaniano
todo ésto, mejor lo dejamos ahí...
El
partido de Ibarra utilizó una gráfica en solo dos
colores, naranja y negro, tal vez para sugerir austeridad, aunque
el volumen de lo producido no indica lo mismo. "Mucha
experiencia, mucho futuro" fue la siguiente apelación,
cuyo sentido fue rápidamente modificado mediante unas
económicas fajas de propaganda gris.

El empresario Mauricio
Macri ya había lanzado diversos afiches en la época
de la campaña presidencial, uno de ellos pretendía
ser chistoso :-( en
tanto otro al menos realizó la obra de guarecer del frío
a este homless, y luego siguieron los motivos "pasión
por hacer" y "progreso para todos" a los que el
adversario también les pegó fajas cambiándoles
el sentido: "Pasión
por hacer dinero" y "Progreso para papá".

Un inteligente detalle
son las campañas segmentadas por barrios, como estas afichetas
que proponen
un hospital en Lugano, capitalizando un antiguo anhelo de los
vecinos.
Hacia
el 28 de julio salió la fuerte embestida de los contundentes
y efectivos mensajes tipográficos "cuatro años".
El
"sabe como generar empleo..." remite a la publicidad
de Kirchner "sabe cómo hacer un país en serio".
La
estrategia televisiva de Macri puso como ejemplo su acción
como presidente de Boca Juniors -¡y no en alguna de sus
empresas!- en un esfuerzo por extrapolar esa gestión en
un club a toda la ciudad.

Tanto Macri como Ibarra
se veían en los comerciales con la vista clavada en el
telepronter leyendo sus impostados discursos, en ambos casos
faltaba esa espontaneidad capaz de transmitir convicción
al elector.
El
29 de julio -día de ñoquis- se pegaron afichetas
y se repartieron las estampitas de San Ñoqui, simpática
campaña gris que -si los creativos de Ibarra lo hubieran
pensado- podría retrucarse de varias maneras efectivas.
Mientras
Macri pensaba en Boca, los agresivos afiches de Caram durante
la interna radical parecían riverplatenses, con letras
"catástrofe"
en rojo furioso, pero al presentarse como candidato a jefe de
gobierno se lo vio mucho más prolijo y menos "juvenil"
en
la foto, sobre un fondo azul con textos reflexivos cuyo estilo
tiene cierto
tufillo a la anterior campaña de López Murphy.
Y,
ya que lo nombramos, "PATRICIA VA", luego de proclamarse
"primera jefa de gobierno" y "una jefa de gobierno,
la nuestra" con
una gráfica que fue mudando de colores y estilo como si
estuviera en una continua búsqueda de personalidad.
"Perservera y triunfarás" parecería ser
el apotegma del infatigable Ricardo Mussa, quien tras perder
como presidente se lanzó por la jefatura de la ciudad
aunque próximamente -a no dudarlo- lo tendremos como candidato
a algún otro cargo.
A
destacar es la campaña de los humanistas, en esta ocasión
mostrando una mayor inversión publicitaria que en períodos
electorales precedentes, con una línea gráfica
original y coherente, "otra sensibilidad" proponían
desde los
|
afiches, y un vistazo a
los retratos de su web deja la impresión de ser candidatos
diferentes al resto. Anuncian derechos humanos y ecología,
no tanto educación ya que en su web se leía "suscribirce".
La
izquierda se presentó muy dividida, pero en cambio sus
afichetas eran casi iguales y pegadas a cómo de lugar,
al punto que Echegaray (IU) parece integrar "el equipo Derby"
y Ramal (PO) pegó su retrato cabeza abajo. Las
más atractivas son las afichetas de Vilma Ripoll (49 años),
cuyo agradable look evidencia un elogiable trabajo de producción
fotográfica.
Los
pulcros afiches socialistas proponen "un médico para
la ciudad", presentando la candidatura del cirujano Jorge
SELSER (¿estará a favor del ALCA?). Poco
después fijó el motivo "un fiscal para la
salud", cuya intencionalidad ignoramos, ya que es muy similar
al anterior.
|
LOS AFICHES
DE LA DISCORDIA
El 11 de agosto, el apoderado
legal de Compromiso para el Cambio, José Torello, presentó
una denuncia judicial contra Aníbal Ibarra por infracción
a la Ley Electoral exigiendo el retiro inmediato de la vía
pública de afiches en que los candidatos de Fuerza Porteña
difunden actos de gobierno como si formaran parte de su campaña,
en alusión a estos afiches sobre la inauguración
de estaciones del subterráneo. La denuncia deja constancia
de que los afiches fueron impresos por Sisto & Lemme, ligada
al actual Secretario de Medios de Comunicación de la Nación,
Enrique Albistur. Este último argumento resulta poco consistente,
ya que Sisto & Lemme, como imprenta especialista en afiches,
realiza también trabajos para multitud de sectores políticos
muy ajenos al oficialismo.
|
Zamora,
tercero en las encuestas, comparativamente desplegó una
escasa publicidad en la calle, como estas afichetas con la curiosa
consigna "Caminamos preguntando" (¿preguntando
qué?). En las semanas previas al comicio,
el titular de "Autodeterminación y Libertad"
en vez de buscar un perfil que realce su candidatura, sumó
su granito de arena a la guerra de agresiones planteando "Ni
Macri, ni Ibarra".
El
PTS sacó afichetas estilo "dark", con una tipografía
y resolución gráfica que le dan un toque de originalidad,
y el título reivindica los sucesos del 20 de diciembre
de 2001, con todo lo que ello implica.
Por
su parte, Montenegro (el candidato del estruendoso camioncito)
salió a la calle con sus afiches en apoyo al Cnel. Seineldín
y también incorporó un Ford-T a su original campaña.
Impagable el afiche "no siga manteniendo vagos"
En
agosto, todos los candidatos buscaron achicar diferencias en
las encuestas dando entrada en los afiches a los integrantes
más conocidos de sus listas, (Caram con Nito Artaza; Ibarra
con Telerman y La Porta, Macri con varios de su equipo; en tanto
Claudio
Rodríguez
(Fuerza Porteña) prometía "Ningún hogar
pobre en Argentina", extendiendo su proyecto a todo el país
y los afiches fondo negro de Bonasso apelaban a la esperanza.

Los
afiches ibarristas que decían "Algunos quieren una
sociedad anónima, nosotros una sociedad justa" fueron
demasiado tibios para contrarrestar el "Ya perdimos 4 años"
de Macri.
Por
eso el 11 de agosto Ibarra sacó su carta decisiva apareciendo
junto a Kirchner, mientras simultáneamente se pegaban
unos afiches de propaganda gris que decían
"Macri = Menem". La rápida contestación
opositora estuvo en los motivos "Fernando y Aníbal
duermen la misma siesta".
El
debate televisivo entre los principales candidatos realizado
el 13 de agosto provocó la pegatina de afichetas casi
pueriles donde Ibarra y Macri se atribuyen haberlo ganado. De
una cosa estamos seguros, solo perdió la ciudad, cada
vez más sucia por esta feroz confrontación de campañas
informales.
|
Espacio de publicidad
oficialista:
NUEVOS
JUEGOS PARA NIÑOS
En
tanto las diversas fuerzas políticas se disputaban la
jefatura de gobierno, los espacios verdes porteños habian
sufrido cambios. Aún quedan las rejas que nos legó
De La Rúa, pero ya sin esos opresivos candados de bronce,
así como tampoco están más los monumentos
de bronce ni las placas de bronce que los evocaban. Ahora los
pedestales de cemento contribuyen a desarrollar la imaginación
infantil, donde los niños pueden jugar a ser los próceres
que prefieran, sin ninguna placa o busto que ponga límites
a su sana creatividad.
|
|